5 trucos e ideas originales para cuidar tu jardín
La jardinería es una de las aficiones que más enganchan, entre otras razones por acercarnos a la naturaleza y mantenernos activos, sin resultar estresante. Muy al contrario, se trata de una actividad placentera, que ayuda a estar de buen humor.

Para ayudarte a que tu actividad sea todo un éxito, sin contrariedades como la invasión de las hormigas en tu huerto o la falta de riego, te proponemos unas cuantas sugerencias que poder aplicar fácilmente. Son ideas y trucos caseros muy distintos que te invitamos a descubrir:

Cucharas para poner nombre a las plantas

Identificar las plantas es fácil si conocemos sus nombres, pero que nosotros los sepamos no significa que todo el mundo lo haga. Incluso nosotros mismos podemos olvidarlos. Sea como fuere, puedes ayudarte de cartelitos para recordarlo.

Como suele decirse, más vale un lápiz corto que una memoria larga. En este caso, no necesitamos ni una cosa ni la otra, puesto que unas cucharas soperas pintadas (ver la imagen que abre el post) pueden hacer el papel de un modo original que además resulta simpático y decorativo. Como es fácil adivinar, el mango se entierra en el suelo de forma parcial.

Tenedores para que los animales no entren

Si buscas un truco para disuadir a los animalillos de entrar en un determinado espacio, como un huerto, nada como colocar tenedores de plástico de forma que resulte un terreno poco apetecible de pisar. En la siguiente imagen encontrarás una instantánea del resultado a partir de la que poder guiarte.

Será efectivo para hacer desistir en el empeño a gatos, perros o ardillas, pongamos por caso. Así de sencillo es proteger un jardín con la ayuda de estos cubiertos, idóneos para evitar que vengan a mordisquear las plantas y, en fin, a invadir el jardín de vez en cuando. Con estos trozos de plástico será fácil detener de una vez por todas a los invasores…

Moldes de muffins para hacer señales

Los moldes de muffins, bizcochitos o magdalenas pueden ser de gran ayuda para plantar de forma simétrica sin grandes complicaciones. Como se observa en la imagen, es un aliado perfecto para crear un marco a través del que guiarse para plantar las semillas bien alineadas.

Quien dice semillas dice cualquier plantón o planta de pequeño tamaño. Para que estén más separadas, una vez hechas las marcas, sería cuestión de seleccionar las señales a utilizar en función de la distancia de separación que convenga.

5 trucos e ideas originales para cuidar tu jardín
Por otro lado, estos moldes también son de utilidad para plantar semillas. Concretamente, como primer lugar en el que plantarlas, hasta hacerlas germinar. Una vez tengamos los brotes, sería cuestión de trasplantarlas. El hecho de disponer de este molde nos ayudaría a poderlas trasladar todas de una sola vez, y muy fácilmente, por ejemplo cuando bajen las temperaturas por las noches o en días especialmente fríos. También podríamos controlar mejor las horas de sol.

Riega tus plantas con una botella enterrada

Una botella enterrada boca abajo en la maceta o en el suelo es una socorrida y efectiva técnica para lograr un riego por goteo que dé de beber a la planta de forma regular, durante un largo periodo de tiempo.

Muy práctico tanto para plantas interiores como en exterior. En función de las necesidades de cada planta y de las temperaturas que haya de soportar en casa o a la intemperie, podremos poner más de una. Nos serán de utilidad las botellas de distintos tamaños, desde el medio litro.

Dejarlas listas para que comience el riego con goteo es tan fácil como agujerear la tapa con un orificio p equeño, llenarla de agua, volver a taparla y enterrarla parcialmente boca abajo, sin hacer un agujero demasiado profundo. El secreto del éxito no es otro que controlar la intensidad con la que cae el agua. De este modo, el agua irá cayendo, gota a gota, salvando a la planta de secarse sin remedio.

Aleja a las hormigas con tiza

Aunque parezca una ocurrencia sin sentido, lo cierto es que la tiza blanca o de colores son idóneos para conseguir que las hormigas no invadan nuestras plantas. También nos sirve una piedra de tiza, no es necesario que sea la típica tiza escolar.

Para conseguirlo, bastará con dibujar una línea o rodear un objeto para ponerles un serio obstáculo. La canela en polvo, rama o aceite esencial, los posos de café, el bicarbonato de sodio, el zumo de limón o, por ejemplo, las cáscaras de huevo (en trozos o pulverizándolas en un molinillo de café) son otros trucos caseros que nos ayudarán a ahuyentar a éstos y otros pequeños insectos no voladores.