Cómo ayudar a las plantas a soportar el calor
Ayudar a las plantas a soportar el calor significa, sobre todo, estar atentos al riego. Es decir, básicamente se trata de ajustarlo a las necesidades ambientales para evitar el estrés hídrico y, en suma, prevenir que la planta sufra por la falta de agua y acabe secándose.

Sin embargo, en periodo de vacaciones no siempre se puede regar tan a menudo como quisiéramos, por lo que viene bien aplicar algunos consejos. En otras ocasiones, la frecuencia de riego puede ser insuficiente cuando el calor aprieta por sorpresa. Sea como fuere, en periodo estival es necesario llevar a cabo una estrategia al respecto y en este post te damos algunas ideas para crear la tuya.

Algunos consejos prácticos

Resistir las o las de calor es todo un desafío para las plantas, puesto que, entre otras cosas, retienen solo una pequeña parte del agua que absorben. En general, las temperaturas extremas son un serio problema para la gran mayoría de los organismos, ya sean animales, seres humanas y plantas, con la particularidad de que éstas están compuestas por el 90 por ciento de agua.

Por otro lado, no todas las plantas responden igual ante la necesidad de agua, por lo tanto, al margen de lo que podamos ayudarlas a soportar el calor, conseguiremos mejores resultados si son plantas adaptadas a estos climas, como ocurre con las especies mediterráneas.

Para evitar problemas de éste y otros tipos, por lo tanto, optar por plantas locales (y, por supuesto, suculentas y cactus) es una interesante manera de que puedan adaptarse al entorno. Aunque, también es cierto, las olas de calor son eventos extremos que pueden resultar de mayor o menor intensidad y suceder más o menos frecuentemente a consecuencia del cambio climático.

Así las cosas, incluso contando con plantas resistentes, lo suyo es tomar medidas añadidas, como regar cuando el suelo se reseque o se aprecien las primeras señales de marchitamiento, evitando las horas centrales del día o durante la noche. También nos ayudará acolchar el suelo para evitar la evaporación del agua, manteniéndolo más fresco.

Por otro lado, las plantas más jóvenes, que estén creciendo o sean frágiles por cualquier motivo, como estar desnutridas, haber sufrido una plaga o estar haciéndolo, por ejemplo, necesitan un cuidado especial.

O lo que es lo mismo, una planta fuerte, bien abonada y ubicada, que reciba las horas de luz e intensidad de sol que necesita será más resistente al estrés hídrico. Si las plantas pueden trasladarse, buscar una sombra para las plantas, aunque sea parcial, podría ayudarlas junto con un riego automático.

Una alternativa casera improvisada, que podemos aplicar fácilmente, consiste en la colocación de una botella de plástico llena de agua, bien enterrada como puede verse en la imagen o colocándola junto a la planta, boca abajo. Bastará con hacerle un pequeño orificio para que el agua vaya empapando la tierra de forma constante durante unos cuantos días, sin necesidad de estar pendientes del riego.

Cómo ayudar a las plantas a soportar el calor
De igual manera, el socorrido sistema de la botella de plástico nos puede ayudar a simplificar la tarea del riego, dejándonos más tranquilos, pero sin que ello suponga dejar de regar. Lo haremos de forma complementaria cuando esté previsto o, por ejemplo, en situaciones de calor extremo.

En particular, hemos de tener en cuenta que el exceso de riego es contraproducente. Básicamente, se trata de no forzar a la naturaleza. Ni el exceso ni la carencia de agua son buenas, con lo que busquemos el modo de mantener el agua fresca y húmeda, pero sin excesos. Solo así lograremos mantener sanas las raíces de las plantas y los benefactores microorganismos que se encuentran en la tierra.

En cuanto al riego automático, probablemente será una buena opción si son habituales las olas de calor y vamos a estar fuera de casa más de una semana. Los hay de mayor o menor complejidad, pero los más sencillos son perfectamente eficaces. Para su puesta en marcha, habremos de contar con una toma de agua, normalmente un grifo, así como un programador instalado en éste.

Por último, no olvidemos echar una mano también a la biodiversidad. En los jardines frecuentados por aves, mariposas y otros animalitos sería estupendo contar con un pequeño estanque o fuentecita para aliviar los rigores del tiempo.